Cuando querés salir hay menos movida que en algún pueblo de La Pampa Húmeda y cuando tenés ganas de quedarte secuestrada por tu frazada, todo tu círculo social que suele ser más aburrido que un choque de tortugas, te incita al reventón. También es bastante usual que cuando no necesités tomarte "ese" bondi que esperás siempre, venga con una frecuencia más rápida que la luz y por supuesto que mega vacío. No te sorprendas si cuando no tenés un mango partido al medio todos los vestidos de Buenos Aires te queden pintados y para cuando ya seas millonaria y puedas comprártelos todos... no te entren o no hayan más en stock Emoticono smile Así es la vida. Cuando estás de novia, te volvés Pampita para el ojo de todos aquellos que siempre te quisiste bajar pero que cuando estuviste sola te cortaron el rostro y te dejaron una cicatríz más heavy que la de Scar Face...
Cuando querés ir en avión, todo el mundo va en sulky porque todo se pone de moda, como la boludez.
Mi cerebro está MUNDIALMENTE aburrido... punta y coma: el que no escondió ME CHUPA UN HUEVO
lunes, 23 de marzo de 2015
miércoles, 11 de marzo de 2015
Volver, con la frente cagada a palos.
Hoy me levanté con la fuerte incertidumbre de si el Universo está emputecido en mi contra o si simplemente soy bastante más boluda de lo que pensaba. Creo que ambas, aunque no puedo negar que mi boludométro últimamente está llegando a infinitos grados que ya me preocupan y no puedo controlar.
Mi vida se disputa en: - Mandar ese mensaje que me haga perder la dignidad para siempre o Mantener mi moral lo más sólida posible, pero con mi sistema reproductivo del amor estancado...
SER O NO SER más "accesible" (visto y considerando que el adjetivo "trolita" me parece infantil y aburrido) Esa es la cuestión, mi buen amigo Hamlet que seguramente debe revolcarse en su tumba cada vez que lo citamos y/o incluimos en nuestras estúpidas y bizarrísimas circunstancias de nuestra vida cotidiana.
Últimamente me siento limitada a pensar más en lo que los demás creerán de mis actitudes, mis acciones y ahí me quedo: "recalculando" como GPS acerca de todas esas cosas que casi siempre me limito a no hacer por el tan ya obsoleto y demodé "que dirán"... QUÉ DIRÁN?!?!? Me chupa un huevo el qué dirán, no? Al menos, eso debería. Peeeeeeeero, peeeeeeeeeeeeeero, vivimos en una sociedad en la que...as dasdknuasdkjadnaskd QUÉ?!?! De ninguna manera me voy a poner a escribir acerca de la sociedad en la que vivimos, qué flashean? Sociología? No, gracias, para eso existió/existe y existirá y será millones (más que Roberto Carlos y sus amigos) Durkheim, a quién queremos un montón.
El temita es que, la bipolaridad que habita en mi alma no me permite ni siquiera librarme del "qué dirán" que ya me amenaza y me obliga, sí, ME OBLIGA a tener que preocuparme del "que NO dirán", también. Porque Señores y Señoras, el NO decir nada también a una le mueve la varita del boludométro... o qué se creen?!?! que porque NO me respondan un mensajito mi sistema reproductivo y emocional va a seguir teniendo un funcionamiento cuasi normal? NO.
¿Cómo podemos solucionar este problema? La verdad es que si pensaban en que iba a darles LA solución o respuesta mágeeeeca a este inquietante y jodido interrogante, por supuesto están equivocados; como yo y como el Universo entero. Al momento, la única solución que encontré es ya obvia y recurrente: Alcohol y tabaco; pueden sumarle unas gotitas de su género musical preferido (a gusto). Eso sí, no me hago cargo de los efectos que Luis Miguel o Ricardo Montaner pueden causar en sus organismos...
De éste también uso en grandes dósis, pero al igual que nuestros amigos los tampones, están en falta. Si consiguen o planean un encargo, me avisan. BESIIIIS
Mi vida se disputa en: - Mandar ese mensaje que me haga perder la dignidad para siempre o Mantener mi moral lo más sólida posible, pero con mi sistema reproductivo del amor estancado...
SER O NO SER más "accesible" (visto y considerando que el adjetivo "trolita" me parece infantil y aburrido) Esa es la cuestión, mi buen amigo Hamlet que seguramente debe revolcarse en su tumba cada vez que lo citamos y/o incluimos en nuestras estúpidas y bizarrísimas circunstancias de nuestra vida cotidiana.
Últimamente me siento limitada a pensar más en lo que los demás creerán de mis actitudes, mis acciones y ahí me quedo: "recalculando" como GPS acerca de todas esas cosas que casi siempre me limito a no hacer por el tan ya obsoleto y demodé "que dirán"... QUÉ DIRÁN?!?!? Me chupa un huevo el qué dirán, no? Al menos, eso debería. Peeeeeeeero, peeeeeeeeeeeeeero, vivimos en una sociedad en la que...as dasdknuasdkjadnaskd QUÉ?!?! De ninguna manera me voy a poner a escribir acerca de la sociedad en la que vivimos, qué flashean? Sociología? No, gracias, para eso existió/existe y existirá y será millones (más que Roberto Carlos y sus amigos) Durkheim, a quién queremos un montón.
El temita es que, la bipolaridad que habita en mi alma no me permite ni siquiera librarme del "qué dirán" que ya me amenaza y me obliga, sí, ME OBLIGA a tener que preocuparme del "que NO dirán", también. Porque Señores y Señoras, el NO decir nada también a una le mueve la varita del boludométro... o qué se creen?!?! que porque NO me respondan un mensajito mi sistema reproductivo y emocional va a seguir teniendo un funcionamiento cuasi normal? NO.
¿Cómo podemos solucionar este problema? La verdad es que si pensaban en que iba a darles LA solución o respuesta mágeeeeca a este inquietante y jodido interrogante, por supuesto están equivocados; como yo y como el Universo entero. Al momento, la única solución que encontré es ya obvia y recurrente: Alcohol y tabaco; pueden sumarle unas gotitas de su género musical preferido (a gusto). Eso sí, no me hago cargo de los efectos que Luis Miguel o Ricardo Montaner pueden causar en sus organismos...
De éste también uso en grandes dósis, pero al igual que nuestros amigos los tampones, están en falta. Si consiguen o planean un encargo, me avisan. BESIIIIS
Cómo te lo explico...
No quiero que salgamos a pasear el perro ni tampoco que tus viejos me consideren como a "una hija más". El único cepillo de dientes que quiero habite en mi baño, es el mío y el de alguna amiga ebria a la que deba dejar pernoctar. No me gusta que me despierten con un "buen día, amor". De más está decir que si pensas llamarme "gorda", no vas a recibir más que unas cuantas semanas sin "alegría". Los fideos de los Domingos solo los como con mi familia. No vamos a pensar en los nombres de todos los hijos que bajo ninguna circunstancia vamos a tener. Ah y otra cosa; las flores puedo comprármelas yo. Iguaaaaaal, de los caramelos, mis preferidos son los sugus azules. Y los chocolates también me gustan un montón. Gracias. Un besito.
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