lunes, 27 de diciembre de 2010

el 99,99% sigue sin ser el 100 com-ple-ti-to

El respeto. Se supone que está valorado como una cualidad sumamente importante y destacable en una persona. “Pirulo es un ser muy respetuoso para con sus jefes y colegas de trabajo, es un gusto que forme parte de nuestra empresa”. “Perdón” dice Pirulo cuando se lleva a alguien por delante en la calle. “Permiso señor. Muy buenas tardes” dice Pirulo cuando pide permiso para entrar a la oficina del Director. Muy respetuoso de su parte, Pirulo. Pero… Pirulo no responde los mensajes de texto. Opa. ¿Qué pasó con tu respeto Pirulo? ¿Acaso el respeto no se aplica a las nuevas formas de comunicación? Porque te informo Piru, que NO responder un mensaje de texto no es para nada respetuoso. Y vos, estás faltando a tu cualidad más “linda”, más… ¿conocida? ¿Posta a vos te llama todos los días para preguntarte cómo estás? ¡Pero si a mí no me responde ni el mensaje de feliz año!
Ay Pirulo, Pirulo… quiero informarte que yo también formo parte del mundo. Tal vez no del que a vos te importe, pero formo parte del mundo igual. Por lo tanto, si yo te re chupo un huevo y la mitad del otro, sería una ocasión única para que demuestres tu cualidad más “copada” y me respondas un mensaje de texto con un sincero “no me rompas más las bolas pedazo de hija de puta, no quiero saber más nada con vos, borrá mi celular si no querés que te denuncie”, digo ¿no? con un mínimo de RESPETO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario