miércoles, 22 de diciembre de 2010

yo lo advertí... y vos ¿no me escuchaste?

Tu exceso de buena onda, me cae mal. Muy, muy mal. Me molesta mucho que seas tan buena onda. Que me preguntes cómo estoy, qué me gustaría hacer, dónde quiero ir, cómo veo en 5 años. Me molesta que te preocupes por mí, en serio. Yo sé que lo hacés porque sos BUENA ONDA. Pero no hay nada que me moleste más que el tipo que me gusta, se preocupe por mí. ¿Estoy loca? Pfff! Claro qué no. No me gusta que me llames. No me gusta que me mandes mensajes de texto a las 3 de la mañana diciéndome que estás escuchando “Just like heaven” de The Cure y que te hace acordar a mi. Eso es horrible. Eso es patético. Eso es estar hasta las bolas. Y estar hasta las bolas, es… es jodido. Porque sos TAN jodido. ¿Por qué? Es una pregunta eh. No es una afirmación que seas jodido. Pero… lo sos. ¿Lo sos?
Pero si hay algo de vos que realmente me molesta, es la forma en que me mirás con esa cara de pelotudo cuando te pregunto si querés té, café o mate. O sea, no te estoy pidiendo que te cases conmigo para cocinarte un kilo de milanesas todos los domingos. No, sólo te estoy preguntando qué tipo de infusión tenés ganas de ingerir en tu cuerpo. “Un té”, me decís con cara de boludo. Y sí, era obvio. Si el té es de cursis. Cursi. Cursi. Cursi. A veces pienso que me estoy chapando a un hijo de puta que reencarnó en un algodón de azúcar. ¿Quién puede reencarnar en un algodón de azúcar? Sólo vos. ¿Y en qué reencarnarías vos? Me preguntás. “En un limón”, ¿te queda alguna duda? Porque encima de cursi, preguntas cosas obvias. En serio, me molestas. ¿Acaso no te das cuenta de qué odio que me levanten con abrazos y un “buen día”? No. Quiero sospechar que no te das cuenta.
¿Y sabés qué es lo que más me molesta de vos? Que tu buena onda se me contagie. Sí, odio ser buena onda. Odio ir por la vida cual teletubbie rojo. Porque el rojo encima representa al amor y a mí siempre me gustó el verde. ¿No ves que hasta ya me cagaste mi teletubbie preferido? ¿Qué más querés de mi? ¿EH? ¡¿QUE MAS?! ¿Un poema de amor? ¿Una declaración con mariachis? ¿Una caja con regalos y fotos nuestras? NO. NO. NO Y NO. Olvidate si pensabas que iba a llegar a la caja con fotos nuestras. Todo esto es contagioso. Todo esto me asusta. ¿Eso es lo que querías? ¿Qué me asuste? ¿Acaso sos el Coco del amor? ¡¡El Coco está en la casa!! Bueno. Lo conseguiste. Ahora ya estoy infectada con toda tu “romántica” ola de mierda. Y estamos a 23 de diciembre. Ya es muy tarde para escribirle a Papa Noel para que me salve. Y no creo estar en condiciones de dejarle a los Reyes Magos hacer su magia en mí. No sé porque tengo una leve sospecha de que esos tres y vos se tienen algo entre zapatitos. Mi única salvación es Cupido. Ahora, yo, me pregunto:-¿Le pido que te fleche a vos, a mí o que se autopegue un flechazo en las pelotas? No sé. Pero estoy segura de que a vos te flechó con Hileret. Y está todo bien. Yo voy a empezar la dieta. Pero no pienso pagar este precio para que me vuelva a entrar mi jean preferido. Me molestás. Sabelo.

1 comentario:

  1. ajjajajaja DESQUICIO total! tan desquiciada como mi tortuga que camina TODO el jardín, entra a la cocina sigilosamente (clarooo es una tortuga, cómo lo iba a hacer sino?.. caga y mea en la cocina, se da media vuelta y vuelve al jardín! ¿Por qué lo hará? ¿No quiere cagar en su casa? que cosa está tortuga! que cosa!! por lo menos no es cursi! pero lo cursi a veces ta bueno de hecho me parece que sos cursi rocha! lo siento! jajajajaja muaaaaaa

    ResponderEliminar